Activos y Pasivos

El otro día hablábamos de que hay gente que no llega a final de mes. Para entender esto, hay que saber qué es un activo y qué es un pasivo.

Un activo es un ingreso que te pone dinero en tu bolsillo.
Ejemplos: alquileres, inversiones y negocios rentables.

Un pasivo es un gasto, o algo que te quita dinero del bolsillo.
Ejemplos: hipotecas, préstamos, etc.

Parece una tontería, pero hay personas que no saben la diferencia entre un activo y un pasivo. Algunas piensan que la casa en la que viven es un activo, cuando en realidad es un pasivo.

Para llegar a fin de mes, hay que procurar que tus ingresos cubran los gastos. No se trata de cuánto dinero ganes, sino de cuánto dinero puedes mantener sin gastarlo todo.

La gente rica puede cubrir sus gastos. En cambio, la clase media y la clase pobre no tiene casi activos; por eso les cuesta llegar a fin de mes.

Ejemplos:

Gente rica:

  • Activos: alquileres, inversiones, bienes raíces, etc.

  • Pasivos: hipoteca, gastos en inmuebles, la casa en la que viven, etc.

Clase media:

  • Activos: salario.

  • Pasivos: hipoteca, préstamos de un coche, deudas de tarjeta de crédito, etc.

Gente pobre:

  • Activos: salario.

  • Pasivos: ropa, comida, deudas pequeñas con intereses, compras a crédito, etc.

En mi opinión, pedir un préstamo de 20.000 € para un coche o un préstamo para unas vacaciones es una locura.

 

💰 La historia de Marta y los activos invisibles 

Marta trabaja duro todos los meses. Tenía un buen sueldo, su propio piso con hipoteca y un coche nuevo que aún estaba pagando. Aun así, cada final de mes sentía lo mismo: la cuenta del banco vacía y la sensación de que el dinero se esfumaba sin saber cómo.

Un día, un amigo le dijo:
—Marta, ¿sabes qué es un activo y qué es un pasivo?

Ella respondió sin dudar:
—Claro, mi casa es un activo.

Él sonrió y le explicó:
—No exactamente. Un activo te pone dinero en el bolsillo. Un pasivo te lo quita.

Marta se quedó pensando. Su casa no le daba ingresos, pero sí le costaba hipoteca, mantenimiento y facturas. Su coche, igual. De repente, entendió por qué siempre iba justa: casi todo lo que tenía eran pasivos, no activos.

Su amigo continuó:
—Los ricos se enfocan en tener activos: inversiones, alquileres, negocios. Los de clase media y baja suelen vivir de su salario y endeudarse para mantener su estilo de vida. Por eso, a veces, aunque trabajen más, no avanzan.

Desde ese día, Marta cambió su manera de pensar. Empezó a ahorrar un poco cada mes y a invertir en cosas que pudieran generarle ingresos. Aprendió que no se trata solo de cuánto ganas, sino de cuánto de lo que tienes te pone dinero en el bolsillo.

 

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